Avances de REDD+ en la COP 21 de París

Por Mariano Cirone*, con aportes de César Galarza**, 30 de mayo de 2016, © Ambiente y Comercio

Si bien el mecanismo REDD+ se ha incluido en el Acuerdo de París en el marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), pareciera que todavía es algo temprano para aventurarse sobre su funcionamiento y su suerte en un esquema internacional. Esto es así porque importantes aspectos de este mecanismo de Reducción de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero causadas por la Deforestación y Degradación de los Bosques, la Conservación y el Incremento de las Capturas de COaún dependerán de las reglas técnicas y procedimentales que vaya a adoptar en el futuro cercano la Reunión de las Partes del Acuerdo y los grupos especiales de trabajo que se creen a tal efecto. Estas son algunas de las conclusiones del trabajo “Avances de REDD+ en la COP 21 de París”, cuyo autor principal es Mariano Cirone, profesor de la Especialización en Derecho y Economía del Cambio Climático de FLACSO-Argentina, con aportes de César Galarza.

A diferencia de su antecesor, el Protocolo de Kioto, el Acuerdo de París le otorga un rol destacado al sector de usos del suelo, cambios de usos del suelo y bosques (LULUCF, por sus siglas en inglés). Los bosques tropicales almacenan más de un cuarto del carbono del mundo, albergan el 96% de todas las especies de árboles (Gaworecki, 2015), y pueden absorber hasta un 30% del total de las emisiones (Schaap, 2015). Además, las emisiones por la destrucción de bosques representan el 10% del total de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) liberadas anualmente a la atmósfera, llegando casi hasta un 50% en algunos países de América Latina, a la vez de tener potencial de tener un potencial de mitigación más costo-eficientes que otros sectores, como por ejemplo el transporte. Considerando lo anterior, que el Acuerdo de París haya incluido al sector LULUCF entre sus sectores es un aspecto crucial para cumplir con su objetivo de reducir los GEI liberados a la atmósfera, y no sólo por su potencial de mitigación, sino también por los “beneficios más allá del carbono” que son de gran relevancia para los países en desarrollo.

No obstante, a pesar de que el Acuerdo de París incluyó la deforestación y la degradación de los bosques dentro de su alcance, plasmarlo en palabras concretas en el mismo no fue fácil (Schaap, 2015), y por este motivo la letra del Acuerdo  evita referirse a las siglas “REDD+”, para así evitar cierta “carga” o polémica que dicho mecanismo pudo haber generado en la última década en las negociaciones de la CMNUCC.

Para leer el artículo completo, haga click aquí.

 

* Mariano Cirone es abogado (UNLP) y Magíster en derecho ambiental. Trabaja en finanzas climáticas para SinergiAr (Argentina) y Ludovino Lopes Advogados (Brasil) y es profesor en la Especialización en Derecho y Economía del Cambio Climático de FLACSO-Argentina.

** César Galarza es Doctor en Derecho (Universidad de Santiago de Compostela), especialista en finanzas y derecho tributario, consultor ambiental y experto en diseño, creación y dirección de proyectos ambientales y de desarrollo sostenible.

Leave a Reply

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

  

  

  

/* facebook plugin */