Calentando motores para la COP20 en Lima – Novedades para el Financiamiento Climático

Por Luis Fierro Carrión*, Asesor en Financiamiento Climático para AILAC**, 17 de octubre de 2014 (El articulo fue publicado originalmente en el sitio Climate Finance).

En los últimos meses, se han alcanzado avances importantes en el tema de financiamiento para mitigación y adaptación ante el cambio climático, los cuales se evidenciaron en promesas de los países de financiamiento anunciadas en las reuniones sobre el Fondo Verde del Clima y en la Cumbre Climática de Nueva York, así como avances en los temas de contabilidad en el Comité Permanente de Finanzas de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático y discusiones en la semana de Financiamiento Climático en Lima.

Avances en el Fondo Verde del Clima

Luego de que Alemania se comprometiera a aportar 750 millones de euros al Fondo Verde del Clima (GCF por su sigla en inglés) durante el Diálogo de Petersberg en julio de 2014, en la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas en Nueva York, Francia anunció su compromiso por US$ 1,000 millones, y otros países anunciaron igualmente sus compromisos de contribuciones: Corea del Sur (US$ 100 millones), Suiza (por lo menos $100 millones), Suecia ($45 millones), Dinamarca ($70 millones), Noruega (por lo menos $33 millones en el primer año), México ($10 millones), Luxemburgo ($6.8 millones), y la República Checa ($5.5 millones).

De estos anuncios, cabe destacar los casos de Corea del Sur y México, que si bien forman parte de la OCDE, no constan en el “Anexo 1” de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) de los “países desarrollados”. Anteriormente, Indonesia había hecho también el anuncio de una contribución de US$ 250,000, y algunos otros países miembros de AILAC y la Alianza del Pacífico también han informado que están considerando hacer una contribución.

Por su parte, el Secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, informó que este país anunciará su contribución durante la Sesión de Compromisos de Movilización de Recursos del GCF, que tendrá lugar el 19 y 20 de noviembre en Berlín. También se espera que el Reino Unido, Japón, y otros países desarrollados anuncien sus contribuciones en Berlín. Los países BRICS, pese a que anunciaron que capitalizarán su “Nuevo Banco de Desarrollo” en $50 mil millones, no han anunciado contribuciones al GCF (ver posicionamiento del grupo BASIC).

Por su parte, la Junta Directiva del GCF ha avanzado en el cumplimiento de los requisitos previos a la operacionalización del Fondo, y tuvo una reunión importante en Barbados del 14 al 17 de octubre, en donde, entre otros temas, se trataron los temas de gobernanza, política de contribuciones, y programación operativa.

Otros anuncios y compromisos en la Cumbre Climática de Nueva York  

Aparte de los importantes anuncios de contribuciones al GCF, en la Cumbre celebrada el 23 de septiembre de 2014 en Nueva York, se comentaron otras iniciativas y compromisos en el ámbito del financiamiento climático:

  • Perú anunció su asociación con Noruega y Alemania para mejorar la gestión forestal nacional (con un aporte de US$ 300 millones de Noruega).
  • Chile anunció un nuevo impuesto al carbono de $US5/tCO2 y que el país generará el 45% de su energía de fuentes renovables para el año 2025.
  • El Club Internacional de Financiamiento para el Desarrollo (IDFC por su sigla en inglés), que reúne a 20 bancos regionales y nacionales de desarrollo, entre ellos la CAF y la KfW de Alemania, anunció que otorgó $99 mil millones en “financiamiento verde” en el 2013.  Esto incluye flujos por $15 mil millones de instituciones de países de la OCDE a países en desarrollo.
  • De acuerdo a la Iniciativa de Bonos Climáticos (Climate Bond Initiative), en el 2014 se espera que se emitan $45 mil millones en “bonos verdes” a nivel global.  Con emisiones del Banco Europeo de Inversiones (BEI) por $1 mil millones y del Banco Alemán de Desarrollo (KfW) por $1.500 millones en octubre, el total ya ha alcanzado $32 mil millones hasta la fecha.  En la Cumbre se anunció que los bancos privados esperan emitir $30 mil millones en este año.
  • Esto forma parte de un universo más amplio de “Bonos Relacionados al Clima”, que incluye algunos bonos que no están catalogados como “verdes”, pero que se destinan, por ejemplo, a energía renovable, transporte público y eficiencia energética.  Estos fueron estimados en $502,000 millones.  Una parte significativa corresponde a bonos emitidos en China para financiar ferrocarriles, por lo cual no está claro si hubiesen clasificado como “bonos verdes” (dado que buena parte de la generación eléctrica en China usa combustibles fósiles).
  • Se anunció el compromiso de los inversores institucionales de reducir sus inversiones en carbono por $ 100 mil millones para finales de 2015 y para medir y divulgar la huella de carbono de al menos $500 mil millones en inversiones.
  • Las asociaciones de seguros se comprometieron a aumentar sus inversiones verdes a $84 mil millones para diciembre de 2015 y alcanzar los $ 420 mil millones en inversiones climáticas para el año 2020.
  • Tres grandes fondos de pensiones en Europa y América del Norte indicaron que van a acelerar las inversiones de bajo carbono a más de $31 mil millones para el 2020.
  • El gobierno de Alemania indicó que dejaría de ofrecer financiamiento concesional para nuevas plantas de electricidad basadas en carbón. Otros países (entre ellos, Estados Unidos) ya habían anunciado que no ofrecerán financiamiento concesional para tecnologías altas en emisiones, y han presionado a los Bancos Multilaterales para que también cesen dicho financiamiento.
  • La Unión Europea reiteró su intención de donar 3 mil millones de euros para ayudar a los países en desarrollo a reducir sus emisiones durante los próximos siete años (2014-2020).
  • De igual manera, el Gobierno de Estados Unidos ofreció entregar al Banco Mundial $15 millones para ayudar a financiar un nuevo programa piloto destinado a reducir las emisiones de metano.
  • El Banco Mundial coordinó una iniciativa de 74 países y más de 1,000 empresas en favor de “ponerle un precio al carbono”, es decir establecer un impuesto o un sistema de mercado para intercambio de derechos de emisiones.

Algunos resúmenes de los resultados de la Cumbre se pueden ver en los siguientes enlaces: http://goo.gl/ejuviHhttp://goo.gl/WsxluVhttp://goo.gl/CmPVH7, y http://goo.gl/zHxVBR.

Comité Permanente de Finanzas de la CMNUCC

Del 1 al 3 de octubre se reunió en Bonn la Octava Sesión del Comité Permanente de Finanzas (SCF por su sigla en inglés), para revisar varios documentos a ser presentados a la CoP20 de Lima (más info aquí).  Entre estos, cabe destacar el primer informe de “Evaluación Bianual y Revisión de los Flujos de Financiamiento Climático” (BA por su sigla en inglés), en el cual se estiman los flujos totales de financiamiento climático derivado de diversas fuentes.

De acuerdo a las cifras preliminares publicadas en el sitio de CMNUCC, estos flujos se estiman así:

  • Los flujos anuales de los países desarrollados a los países en desarrollo a través de instituciones públicas (bilaterales, fondos multilaterales, bancos multilaterales y nacionales de desarrollo) se estiman entre $35 y $50 mil millones.  Esto incluye los montos mencionados previamente para los bancos multilaterales, regionales y nacionales de desarrollo.
  • Adicionalmente, se estima que los flujos privados de países desarrollados a países en desarrollo alcanzan entre $27 y $123 mil millones al año (la incertidumbre en el rango se debe a diversas fuentes y metodologías utilizadas).  Aquí estarían incluidos los “bonos verdes” utilizados para financiar proyectos en países en desarrollo.

Se avanzó hacia la identificación de elementos para una definición de financiamiento climático, con esta definición base:

“La financiación climática es la financiación que tiene como objetivo reducir las emisiones y aumentar los sumideros de gases de efecto invernadero, así como la que tiene como objetivo reducir la vulnerabilidad de, y para [mantener /] mejorar la resiliencia de los sistemas humanos y ecológicos, a los impactos del cambio climático.” 

También se avanzó en la definición del programa de trabajo de “medición, información y verificación” del apoyo financiero provisto por países desarrollados a los países en desarrollo. Esto será críticamente importante para poder determinar si se va a alcanzar la meta de “movilizar $100 mil millones al año” a partir del 2020 en financiamiento climático; y, dentro de ello, como se define recursos privados movilizados o apalancados directamente por recursos públicos.

De acuerdo al GCF, se estima que para alcanzar la meta de mantener el calentamiento global a menos de dos grados C por encima de su nivel pre-industrial se requerirá que los países en desarrollo reciban financiamiento anual para mitigación de por lo menos $350 mil millones; en tanto que, para adaptación, el Banco Mundial ha identificado requerimientos de por lo menos $70-100 mil millones al año. Dada la magnitud de los recursos requeridos, se requiere un mayor compromiso de los países desarrollados (y otros en la capacidad de hacerlo) para aportar recursos públicos; pero también canalizar recursos privados. Los grandes inversionistas institucionales (fondos de pensiones, compañías de seguros, fondos soberanos de inversión, etc.) manejan recursos por $83 millones de millones (trillones en inglés, billones en castellano). Por tanto, si destinaran al menos el 1 % de dichos recursos a financiamiento climático, se aproximaría a la cifra requerida (considerando que esto es un stock, no un flujo anual).

Semana de Financiamiento Climático de Lima

Del 26 al 28 de agosto tuvo lugar la Semana de Financiamiento Climático de Lima, incluyendo un Diálogo Informal de Finanzas (algunas presentaciones están disponibles aquí). La Presidencia de la COP20, el Gobierno de Perú, identificó como temas clave para el Diálogo Ministerial de Alto Nivel de Lima (en la segunda semana de la CoP20) la transparencia y el entorno habilitante (enabling environment) del financiamiento climático.  Estos temas, entre otros, fueron tratados durante la Semana y el Diálogo Informal.

La Semana se abrió con intervenciones de alto nivel del ex-Presidente de México, Felipe Calderón, y de los Ministros de Economía y Finanzas (Luis Miguel Castilla), y de Ambiente (Manuel Pulgar-Vidal) del Perú. El Ministro Castilla mencionó que los países de la Alianza del Pacífico (Colombia, Chile, México, y Perú) exploran efectuar una contribución al GCF. Calderón destacó que no se puede desarrollar la economía sin proteger el medio ambiente. Indicó que hay crecientes costos por desastres naturales asociados al cambio climático. Llamó a la eliminación de los subsidios a los combustibles fósiles, y a fijar un precio del carbono. Destacó que en las próximas décadas se tiene que invertir $90 trillones en infraestructura, por lo cual es preferible desarrollar nuevas tecnologías bajas en carbón.

Abyd Karmali, Director de Financiamiento Climático para Bank of America & Merrill Lynch, señaló que existe el capital requerido para financiar las acciones de mitigación y adaptación, movilizando $120 mil millones adicionales por año.  No obstante, se requiere atender los riesgos y otros impedimentos: mejorar las políticas y regulaciones, reducir costos, agregar proyectos para lograr liquidez. Mencionó como ejemplos los Bonos Verdes, financiamiento estructurado que reduce riesgo, proyectos de seguros, y estructuras de agregación para oportunidades de pequeña escala.

David Wilk, del BID, indicó que actualmente 25 % de las operaciones del BID son relacionadas a cambio climático (CC), energía renovable y medio ambiente, con un volumen de aprobaciones entre USD$1.200 y USD$2.100 millones al año. Adicionalmente, el Banco administra dos fondos de donación para Energía Sostenible y Cambio Climático (SECCI). Se han aprobado préstamos de reforma de políticas para promover políticas ambientales en varios países, incluyendo Colombia, Guatemala y Perú.

Varios expositores destacaron la importancia de generar un ambiente o entorno propicio para la recepción de recursos (inversión, prestamos concesionales, donaciones).  Esto incluye:

  • la elaboración de estrategias y políticas de cambio climático;
  • políticas regulatorias claras y estables;
  • incentivos y mecanismos de reducción de riesgo, para obtener una relación adecuada entre riesgo y retorno;
  • desarrollo de instituciones con capacidad para manejar recursos (por ejemplo, a través de la acreditación como entidades nacionales de implementación de fondos multilaterales);
  • desarrollo de un listado de programas y proyectos “bancables”, es decir en capacidad de recibir financiamiento externo.
  • establecer políticas y procedimientos adecuados en las instituciones financieras nacionales (políticas de salvaguardas ambientales y sociales; de auditoria; de manejo de riesgos; de transparencia; de monitoreo y evaluación de operaciones, etc.).

Mohamed Nasr, de Egipto, destacó que las finanzas constituyen un elemento clave para avanzar hacia el Acuerdo 2015.  Dijo que se requiere claridad en cuanto al escalamiento y la trayectoria para alcanzar los $100 mil millones anuales acordado para el 2020, y con respecto a la capitalización inicial del GCF. Indicó que ha habido un largo proceso de negociación en cuanto a “Financiamiento a Largo Plazo” (LTF), y lo que se requiere es contar con recursos financieros predecibles, adecuados, y accesibles. Añadió que Finanzas debe ser uno de los elementos anclados en el Acuerdo 2015, y que se requiere avanzar en la transformación productiva y energética.

En la Sesión de Clausura, el Vice-Ministro de Ambiente del Perú, Gabriel Quijandría, destacó que se requerían recursos públicos para crear las condiciones habilitantes para la inversión privada.Señaló que la Cumbre del Secretario General de las Naciones Unidas y la CoP20 serán oportunidades para dar señales de que el financiamiento climático va a escalar.  Indicó que la capitalización del GCF debe seguir adelante. Dijo que los países en desarrollo tienen que lidiar con muchos retos, al cual se añade el cambio climático. Se requieren ajustes para asegurar la sostenibilidad económica, ambiental, y entregar beneficios sociales. El horizonte de largo plazo requiere financiamiento, y esfuerzos para generar proyectos bancables. Expresó que se requiere una transición hacia una economía baja en carbono y resiliente.

Resúmenes de la Semana han sido preparados por IISD y por Thomas Kerr de CFI en climatefinance.info.


Conclusión

Ha habido avances en la provisión de recursos financieros a los países en desarrollo para llevar adelante actividades de mitigación y adaptación ante el cambio climático.  Se están movilizando cerca de$50 mil millones anuales a través de fuentes públicas, bilaterales, multilaterales y bancos de desarrollo. A ello se añade una cifra similar en recursos privados, que podría aumentar si se concretan varias de las iniciativas anunciadas en la Cumbre. No obstante, todavía hay una brecha para alcanzar el financiamiento requerido por los países en desarrollo para alcanzar los objetivos de mitigación y adaptación.

 

(*) El autor es Economista de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, M.A. en Economía de la U. de Oregon, y M.Sc.Econ. y Ph.D. (c) de la U. de Texas en Austin.  Desempeñó varios cargos en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre ellos Especialista Líder en Movilización de Recursos en la Oficina en Europa, y Coordinador de Programas Senior en el Departamento de Desarrollo Sostenible.  Actualmente es Asesor en Financiamiento Climático para AILAC (www.ailac.org)

(**) Las opiniones expresadas en este artículo son del autor y no comprometen ni al Grupo AILAC ni a ninguno de los países que hacen parte del grupo. 

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